Es difícil, pero algunos lo consiguen: según los datos de Estados Unidos, entre 30.000 y 50.000 norcoreanos tienen el estatus legal de refugiado en China. Muchos, muchos otros están exiliados en el gigante asiático, pero lo hacen sin estatus oficial, escondidos de las fuerzas de seguridad. China, uno de los socios de Corea del Norte, teme que la caída del régimen de Kim Jong-un provoque la llegada de centenares de miles de refugiados más. Y en todo este contexto, China parece haber intensificado su ofensiva contra los norcoreanos que huyen de su país.

Leer artículo en El Cnfidencial

Anuncios